jueves, 8 de noviembre de 2018

Extrañas noches

—Entonces, el lunes...

—El lunes soñé con los muchachos del liceo; que se morían todos.


—Por su culpa…

—Es verdad, doctor, pero por accidente. Desperté muy angustiado.

—Continúe.

—El martes soñé con mi casero. Me recriminaba por la muerte de mis amigos. Tú los mataste, me gritaba.


—Y el miércoles...

—Soñé con el trabajo. Mis compañeros susurraban a mis espaldas. Luego entraba un grupo S.W.A.T. y me llevaban detenido. Debe ayudarme, doc, hace dos días que no duermo, con tal de no soñar.

Se sentía relajado de haber compartido su problema, el diván del psiquiatra era tan cómodo...


—Señoría, según la entrevista, el acusado está en pleno uso de sus facultades mentales. No podría asegurar que no haya actuado con premeditación.

—Pero... doctor, usted prometió ayudarme... ¿Estoy dormido? ¡No!, que alguien me despierte. ¡Suéltenme! ¡No me lleven, todo es un sueño, noooo!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Que te pareció esta historia?