lunes, 10 de junio de 2019

Cambia, todo cambia

Tenía apenas once años durante mi primer viaje en ómnibus. Me sentí mareado y empecé a vomitar. Los pasajeros ayudaron a limpiarme y  solicitaron al conductor que me acercara al hospital, solo por precaución.
Treinta años después, ante la misma situación, todos huyen despavoridos y el chófer me baja de una patada en el culo, dejándome ensayar estas reflexiones en una vereda desconocida.




viernes, 7 de junio de 2019

Un guante solo


Rompí con mi pareja por una tontera mala idea―, ahora estoy tirado en la cuneta, literalmente.
Llevo todo el día adivinando los pensamientos de la gente que pasa cerca de mí ―y también sobre mí.
Una niña en brazos de su madre, me devuelve el saludo que le ofrezco.
Una “señora gorda” piensa: ¡Cuánta basura! Esta ciudad se va al infierno.
Un estudiante está punto de pisarme. “¡Alto!” le indica mi gesto, entonces me esquiva respetuoso.  
Un perro me olfatea, decide que no vale la pena marcarme como su propiedad y pasa de largo.
Anochece en la ciudad y, se me acerca un vagabundo. «Será una noche fría,» piensa, «una mano caliente es mejor que dos manos heladas».
Me levanta del piso y me calza en su zurda. Un viejo recuerdo de juventud lo golpea como un relámpago.
Respira hondo, empuja su sombrero mugriento desde atrás hacia los ojos, mete su pulgar ―mi pulgar― en el bolsillo delantero y  allí, solo bajo la luna, ejecuta aquel famoso pasito de baile. Por un momento, la noche se llena de magia.




miércoles, 5 de junio de 2019

Mininos

“El club del Gato” era el lugar ideal para que la parejita saliera de todas sus dudas y Nina era la viej… perdón, la miembro más antigua del lugar.

―Son lo mejor para una pareja sin hijos.

―¿Hay alguna raza que sea más dócil? ―preguntó Félix.

―No se encaprichen con las razas. Yo tengo una hembrita mestiza que es un primor. Su mirada curiosa me acompaña en el día, oye mis divagues y ¡hasta me responde! Claro, yo no comprendo su idioma...

―No estamos muy convencidos ―susurró Cathy con timidez―, dicen que son muy independientes y temperamentales.


―Los hay de todo tipo, pero se domestican con facilidad. Es cierto que no comparten nuestra inteligencia pero siempre recomendaré adoptar uno. ¿Y saben por qué? Porque los humanos son las mejores mascotas.


lunes, 3 de junio de 2019

Personalidad

—Era un cobarde —comentó su primera esposa.

—Era osado —expresó un compañero del póquer.

—Era tan joven... —comentó su madre.

—¡Se murió el viejo! —anunció uno de sus alumnos.

—Era muy humano —dijo su psicólogo.

—Era un animal —declaró su amante.

—Era un tipo muy singular ―recordó el cura.

—Como somos todos —contesté, cerrando la tapa del cajón. 


jueves, 30 de mayo de 2019

Amigos así

El recién llegado paseaba delante del humilde puesto de comida.

—Hey, Ror, ¡Te ves espectacular con ese atuendo, amigo!

En tiempos pasados, Ror culpaba de su mala suerte al cocinero Zupvelyano, pero la cálida bienvenida lo animó a acercarse.

—¡Hola Glesk! Ya ves, las cosas han mejorado para mí desde la última vez. Ahora me dedico al lucrativo tráfico de estiércol. Mi jefe es un excéntrico millonario, dueño de la mitad del planeta Bzzzz. Un tipo de lo más singular


—Por Ylsfung, siéntate, yo invito la bebida. 

Un moscardón dorado volaba en círculos alrededor de Ror importunando la charla. Glesk interrumpió a su amigo con un gesto de la mano, calculó con ojos movedizos la trayectoria del insecto y lo aplastó con un sonoro palmotazo.

—Ahora si, cuéntame de ese jefe tuyo.

—¡Idiota, acabas de matarlo! ―bramó Ror fuera de sí.

lunes, 27 de mayo de 2019

Tres ratones ciegos

El primer ratón la emprendió a golpes contra las paredes del laberinto. Derribó varias hasta salir.

El segundo, se paseó por los pasillos próximos, tomando notas. Logró dibujar un plano que le permitió escapar de allí.
A su turno, el tercero comenzó a cojear y chillar, como si estuviese herido, hasta que uno de los científicos le abrió la puerta.

Todos opinaron que ese era el más peligroso.


viernes, 24 de mayo de 2019

Desencuentros

En la villa era él, pero también era otro, las miradas ajenas se lo confirmaban. Recorría los pasillos estrechos sin miedo, pero con un extraño sentimiento: Ese ya no era su barrio.

«―Roli, andá, traélo a tu hermano. ¡Lo dejamos solo! ―le decía su madre antes de morirse.»
Jamás hubiera vuelto si no tuviera la necesidad de cumplir su última voluntad. Ella quería que volvieran a estar juntos. Nunca se perdonó dejarlo allí.

«―¡Machi, viniste! ―deliraba confundida por la fiebre.» 

¿Debía contarle que murió queriendo verlo? 

Cuando su padre los abandonó, Machi empezó a meterse en problemas.
Roli en cambio, siempre vivió para su madre. Apenas pudo, cambió la villa por un barrio de casitas humildes. La oveja negra no quiso seguirlos. En ese tiempo ya manejaba algunos negocios turbios ahí.

Regresando de sus pensamientos, Roli advirtió al grupo en la esquina, mal presagio.
Antes de poder explicar quién era; o quién no era, tres balazos lo dieron por tierra.

Todo eran gritos y corridas cuando apareció el Machi.
Nada más parecido a vivir la muerte propia desde afuera que ver morir a tu gemelo.

―¡Hijos de puta, esas eran para mí! ¡Aguantá Roli, aguantá hermano!

A sus propios rasgos, repetidos contra el cielo, Roli susurró: «Otra vez te dejamos solo, Machi…»


miércoles, 22 de mayo de 2019

Indefensos


A la vista de todos, el ladrón le arrebató el bolso a la viejita y echó a correr.
Miramos confiados al cielo.
Esperamos en vano, Superman nunca apareció.








lunes, 20 de mayo de 2019

Gris oscuro

De puro rebelde, despreció la rebeldía, tan de moda por aquellos tiempos.
Decidió entonces, convertirse en otro hombrecillo común, convencional, como los había a montones.
No pensaba explicar a nadie su tan extrema sublevación.
Solo en las noches, en la quietud de su cuarto, se oían unas risitas ahogadas, las más rebeldes que nadie haya escuchado jamás.





viernes, 17 de mayo de 2019

Mi abuelita X

Su brazo alzó el cuchillo como tantas veces. La hoja se le quedó temblando en el aire, como nunca. Después bajó con fuerza, cortando limpiamente la cabeza de la gallina.

—Fue la última, ya no sirvo para esto —suspiró secándose las lágrimas con el delantal.




miércoles, 15 de mayo de 2019

Curiosas criaturas

Nada más ingresar en la nave, oyeron ese rugido bajo, primitivo, amenazador.
El insectoide cubrió a Azaharaia con un brazo, le hizo una señal de silencio con el otro y apretó el arma de rayos en un tercero.

Desde la holovisión, que estaba encendida, unos pequeños seres proyectados corrían por la estancia. La voz del locutor informaba:

“―Les drolemites del sistema Drol, son mujeres durante el día pero se tornan varones por la noche.
Sólo en los confusos momentos del amanecer y el ocaso consiguen aparearse.
Los científicos suelen adjudicar dicho cambio a ciertas influencias de la sol y el luna...”

Se asomaron con cautela para descubrir al capitán dormido frente al aparato. Sus ronquidos se batían a duelo con el sonido del documental.




¡Volver a la nave nodriza!

martes, 14 de mayo de 2019

Editores

—Con perdón de la mierda, ¡esto es una mierda! Suave, edulcorado, demasiado respetuoso. Esto no se lo vendo a nadie...

El joven autor, encajó como pudo la crítica y aceptó el desafío. Se pasó todo un día afilando el argumento, endureciendo frases, escogiendo palabras más ásperas, más hirientes.

Al anochecer, rellenó un calcetín con todo aquello y golpeó al editor en un callejón oscuro.






lunes, 13 de mayo de 2019

Mariposa

Has leído mi nota en Cosmopolitan y no dejas de darle vueltas en tu cabeza. 

“Evitar la rutina hará tu vida más feliz. Llegar al trabajo por un camino distinto oxigenará tu biorritmo.”
Por supuesto, tú quieres tu biorritmo oxigenado (lo que sea que eso signifique), así que doblas a la izquierda en la plaza, en lugar de continuar recto, como siempre.

Un viejo taxista se queda mirándote el culo, el camión detrás suyo le toca bocina, la bocina despierta a un perro en un balcón del tercer piso donde varios obreros están bajando un piano a pulso. Los ladridos del can espantan al gato que araña a su dueña. Ella derrama la jarra de café hirviendo sobre el más fornido de los mudadores de pianos. La soga resbala de sus manos, el piano cae en el exacto momento en que vas pasando debajo.

A tres metros de tu hueca cabeza, se detiene. Los cargadores han recuperado el control del armatoste a tiempo.

Tu sigues como si nada, aliviada de haber oxigenado tu biorritmo, pensando en comenzar la dieta de la luna. Ignorando lo cerca que has estado de morir, por estúpida.

¿Yo?, yo me tomo otra raya de coca, envío la maldita nota al editor y te aborrezco con toda mi alma.


domingo, 12 de mayo de 2019

Mi compromiso


Me encanta 
el brillo de tus uñas,
tus caricias que sanan,
la gracias de tus dedos, 
las líneas de tu palma.
Pero no me malentiendas,
jamás pediré tu mano.

jueves, 9 de mayo de 2019

La amansadora

—Disculpe, buen hombre, ¿podría informarme para qué es esta fila?

—Desde luego, esta es la fila para morir.

—No parece avanzar mucho...

—Es que, bien mirado, esperar y morir son la misma cosa.