jueves, 20 de enero de 2022

Fisonomía

—Son doscientos veinte pesos —dijo el cajero.
—Ni hao, ni hao —respondió el cliente, inclinando cabeza.
El chico resopló tras la registradora mientras metía las mercaderías en una bolsa. No importaba que hubiera nacido allí y no conociera el país de sus abuelos, para los demás siempre sería ”el chino”.











miércoles, 19 de enero de 2022

Futuro imperfecto

En plena madrugada, unos gritos escandalizaron al puñadito de chozas de lata.
—¡Mamá! ¡La señal! ¡La señal, mamaaá! 

Ella, sobresaltada y medio dormida, parpadeó primero el número de la compañía de internet, luego su usuario y su código de crédito.

El servicio fue restablecido de inmediato. Los ojos del niño volvieron a ponerse en blanco y su cara recuperó el gesto apacible.









miércoles, 12 de enero de 2022

Excalibur

—¿Estáis seguro? —preguntó el joven rey bajo la luna llena.
—Está enterrada aquí. Los astros no mienten, mi señor —dijo el mago señalando con su vara el suelo del bosque―. Y con ella serás invencible.

―¡Cavad, entonces! ―ordenó a sus caballeros. 

Luego de un rato, las palas chocaron con algo metálico. La luz de una antorcha iluminó el cañón de una ametralladora automática.











lunes, 3 de enero de 2022

Entremés kafkiano

En el bodegón, Gregorio Samsa pide un sanguche de milanesa completo. Levanta el pan y sobre la lechuga encuentra una cucaracha muerta.
—Señor, no puede ser —dice el mozo. Gregorio abre el sanguche y se lo muestra. —Yo no veo ninguna cucaracha —responde.
Algo tiene su voz, una especie de zumbido. Gregorio lo mira y se da cuenta de que el tipo es una cucaracha gigante. Mira sus propias manos y descubre que son dos patas de insecto.
Dentro del sanguche todavía sangra el cadáver destrozado de un hombrecito muy parecido a Gregorio Samsa.




sábado, 1 de enero de 2022

Juguetes

—¡Yo pedí una ambulancia! —reclamó el niño. Enarbolaba un objeto cilíndrico que era un juguete, sí, pero para adultos.
El tío, disfrazado de papá noel, sudaba a mares en la tórrida noche de verano. Su sobrinito le apuntó a la cara con el pedazo de goma y repitió, paradójicamente desconsolado:
—¡Yo pedí una ambulancia!
La escena era más de lo que la abuela podía aguantar, testigo mudo aunque boquiabierto del incidente. De la rigidez, la anciana pasó al desmayo sobre el pesebre, desatando el caos familiar. Niño y juguetito quedaron en segundo plano, entre gritos, llantos y reproches a Santa, que según parece, algo tuvo que ver con semejante quilombo navideño. Finalmente hubo llamadas telefónicas. Minutos después se escuchó una sirena, luces rojas destellaban en el techo, maridando con las del árbolito. Alguien abrió la puerta y un paramédico preguntó:
—¿Aquí pidieron una ambulancia?
Los ojos del niño brillaban de asombro.

Actuar para vivir

—Aprovecho los momentos de soledad para ser yo misma.
—¿Y eso?
—Hablo de quitarme por un rato la máscara que todos llevamos para encajar en esta sociedad.
—Paparruchas, niña. Las personas siempre son ellas mismas. Cuando fingen son hasta más fáciles de leer.
—Si, pero…
—¿Crees que alguien puede interpretar a Lady Macbeth exactamente igual que tú?
―...
―Y… ¡Corten! Está perfecto, se copia.



lunes, 20 de diciembre de 2021

Excusas

Así lo cuidarán profesionales.
Así lo acompañará gente de su edad.

Así lo visitaremos más seguido.

Así lo pasará mejor.

Asilo...












Dulces sueños

—El cabildo ha fallado ayer. Veinticinco años de rutina psicológica.
—¡Pero después de lo que hizo, el maldito está libre! Acabo de verlo en la calle.
—Se puede andar libre como el aire y tener la mente encerrada entre cuatro paredes inmateriales. Una cómoda cárcel de la que no te dan ganas de salir.
―¿Cómo sería eso?
―Imagínate una restricción mental indolora. Ahora tu vida consiste en levantarte, ir al trabajo, comer, dormir y repetirlo todo al día siguiente como un buen ciudadano. Al cumplir esa rutina invariable durante veinticinco años, llega el verdadero castigo. Los liberados experimentan un despertar súbito del alma, un ansia insoportable de cumplir de inmediato cada sueño postergado. Pero esos sueños ya están demasiado lejos y entonces comprenden que han desperdiciado su vida. La mayoría muere de tristeza o se suicida
―Ahora entiendo.
—¿Acaso en la tierra existieron cárceles así?
—Bueno, sí y no... es complicado.


¡Volver a la nave nodriza!

 


martes, 7 de diciembre de 2021

Contratiempo Explosivo

—El baño es solo para los clientes.
El dueño del bar soltó la respuesta agachado tras la barra, una táctica que usaba para deshacerse de advenedizos sin tener que verlos a la cara:
Cuando se levantó, se encontró frente al mismísimo Superman. El hombre de acero no lo parecía tanto con las cejas alzadas y mordiéndose el labio inferior. De mala gana, el tabernero señaló el pasillo en penumbras con el pulgar. A pasos cortos y ligeros, Superman ganó el fondo y entró a la derecha.
Lo que siguió fue una detonación tan violenta que sacudió el suelo y reventó los vidrios del local. Era Lex Luthor quien, aprovechando la ausencia del héroe, hizo volar el edificio del Daily Planet.


viernes, 3 de diciembre de 2021

Googléame


—Encontré unos archivos que hablan del amor pero no conozco el término. ¿Qué significa amor?
—Tampoco lo sé, creo que es cosa de sentimientos. Consulta al buscador, que para eso lo tenemos.

La máquina descongeló y conectó al humano para preguntarle.








jueves, 25 de noviembre de 2021

Santos

—¿Acaso no eres demasiado grande? —dijo la limosna desconfiando.





martes, 23 de noviembre de 2021

Odio Halloween

―¡Que buen disfraz —me dicen los idiotas —, si hasta huele a podrido!




miércoles, 13 de octubre de 2021

Vueltas

Es un ciclo, cada tanto el calorcito vuelve. Otra vez empezamos a sudar mientras la gente que pasa nos mira, nos huele, suspira y sigue. Somos rehenes de un mecanismo impiadoso. Atados de pies y manos giramos alrededor de la promesa de un cuerpo sin grasa con la piel crocante y un bronceado uniforme.

Una pareja se detiene frente a la vidriera de la rotisería. La mujer me señala y le dice al marido: 

―Viejo, ¿y si llevamos un pollo al spiedo?








jueves, 23 de septiembre de 2021

A las puertas del cielo

Las personas se amontonaban frente al tipo que bloqueaba la entrada. Tenía las muñecas encadenadas a las hojas del inmenso portón y del cuello le colgaba un cartel escrito con letra desprolija:

“SI NO ENTRO YO, NO ENTRA NADIE."













lunes, 13 de septiembre de 2021

Más allá de la vida

El capitán intentaba reparar el radar de la nave. Estaba frustrado cuando recurrió a su ayudante.
—¿Puedes darme una mano?
—Enseguida, capitán.
El insectoide rebuscó en su arcón personal y le entregó una extremidad de insecto polvorienta. El capitán se lo quedó mirando:
—¿Es broma? ¿Cómo me sería de utilidad eso?
—Es la mano de mi madre. Ella era una mujer muy práctica.
El capitán puso los ojos en blanco y prefirió no dar una explicación.
—Olvídalo, ya me arreglo yo.
Al terminar la tarea quiso disculparse con el insectoide. Lo encontró ensimismado sobre el arcón, Tenía la cara pegada a la vieja mano que se movía acariciándole la mejilla con infinita ternura.