martes, 31 de enero de 2023

Negocios

—Un kilo de amor, por favor.

{—¿En polvo? —preguntó la dependienta alzando una ceja. Al cliente se le subieron los coloresl

—¿En polvo? S…sí.

Ella comenzó a cargar una bolsa con un cucharón.

—Se pasó un poquito.

—Está bien, ¿cuánto es?

—Tres millones seiscientos veinticuatro mil dólares.

—¡Es una barbaridad de plata! Yo no…

La matrona amagó con desatar la bolsa.

—Espere, necesito ese amor. ¡Tengo el corazón deshecho!

—Hay trasplantes más baratos.

—¡Esto es un robo! —exclamó el cliente.

—Es la inflación.

—Que la estoy robando. Entrégueme la bolsa.

El cliente la apuntó desde dentro del bolsillo. Ella se rió.

—¿Robar amor? Hágame el favoooor…

Desolado, el cliente sacó los dedos del abrigo y se arrastró hacia la puerta. La bolsa resbaló mágicamente del mostrador para rodar directo hacia él.

—Lleveló, nomás, parece que es suyo —dijo la dependienta.

El tipo volvió cargando la bolsa en brazos.

—En realidad, yo lo quería… para dárselo a usted.

Ella volcó la bolsa, después bajó la persiana y metió al cliente de las solapas a la trastienda.



lunes, 30 de enero de 2023

Sr. Lobo

Volvió a su casa molido después de un día en que nada le salió bien. No pudo capturar a los siete cabritos, ni a los tres chanchitos, ni a Caperucita. Lo último que esperaba era encontrar a su esposa amamantando a dos bebés humanos.











Las cositas que flotan en el café

Son mis mejores amigas, no sé qué haría sin ellas. Yo me las bebo en el desayuno y desde adentro me ayudan a resolver mi día. ¿Qué cocino hoy? ¿A qué hora volverá Enrique del trabajo? ¿Cuándo tengo que retirar sus trajes de la tintorería? Todo me lo contestan las cositas que flotan en el café. Pero ellas son buenas y nunca harían algo así. No me dijeron que matara a Enrique, Señoría. Yo lo maté por malvado, porque cuando se hartó de escucharme hablar con ellas, me quitó la taza y la volcó en el fregadero.







lunes, 16 de enero de 2023

Instrucciones para escribir poesía



  • Consiga papel en blanco de un gramaje decente y extiéndalo frente a usted.
  • Arránquese de un tirón la camisa descubriendo la bomba de tiempo incrustada en su pecho.
  • Aúlle a la luna, aunque sea pleno día. 
  • Use un alicate, o mejor use los dientes para cortar el cable y detonar la bomba, cuidando que el corazón y las tripas queden bien desparramados sobre el papel.
  • Abra la ventana y deje que el papel se vaya flotando en el viento como una sutil fragancia oriental.




miércoles, 11 de enero de 2023

Premios y castigos

Una vida dedicada a hacer el mal con la ilusión de ir al infierno a conocer a Satán en persona y resultó que al morir lo esperaba la condenada paz y felicidad del cielo por toda la eternidad.










viernes, 6 de enero de 2023

El mismo cuento

Había madurado bien, ¿verdad? Era una mujer bellísima, una reina que no se comparaba con las princesitas de tres al cuarto que llegaban a la nación, y eso que había algunas de belleza deslumbrante. 

Ella había cambiado, desde luego, sus rasgos se habían definido, ahora tenía un porte, ejem,  señorial y una mirada astuta, pero seguía siendo la más hermosa del reino. Y sin embargo, Blancanieves había empezado a consultarlo a escondidas:

—Espejito, espejito…






lunes, 26 de diciembre de 2022

Sugerencias

—Lass Fhrizyxukass esstán esspectacularess, caballeross —recomendó la serpiente gigante que atendía su mesa.

—Tomaremos carne —respondió Ror examinando el menú.

—Glumboryetass, entoncess —dijo la serpiente mirándolo fijo mientras bamboleaba la cabeza —. Excelentess glumboryetass… ssiiii.

—No trate de hipnotizarnos, ¿quiere? Bajamos al planeta solo por probar la especialidad del chef.

—Pero… —La serpiente tragó saliva, luego pareció desinflarse. —Muy bien, tengan buena cena, pueden guardarsse la propina, adióss. 

Se alejó reptando desganada hacia la cocina.

—¿Adióss? —pregunto Glesk.

—No te preocupes —dijo Ror —, volverá pronto.

Otro camarero, este de aspecto felino, trajo la comida al rato. Con una reverencia destapó la gran bandeja. Sobre un colchón de verduras descansaba plácida la serpiente gigante, cortada en finas rodajas.



jueves, 22 de diciembre de 2022

La última carta

"Más que por fuerza, se nos domina por engaño"
Simón Bolívar

Querido Santa:

Te escribo para despedirme y decirte que desde esta navidad no me traigas más regalos. El abuelito Severino me explicó que cualquier regalo es demasiado caro si  por él debemos renunciar a nuestra libertad, que quien obedece tentado por una recompensa es como un perro adiestrado. Por eso ya no quiero nada, para poder hacer lo que se me antoje sin andar preocupado todo el año de tu bendita lista de niños buenos. Me voy a regalar la libertad y va a ser el mejor regalo.

PD: Esta es la última carta que te escribo y te pido que borres cualquier información mía o del abuelo Severino de tus registros.



 


jueves, 15 de diciembre de 2022

Basura

La cúspide del disparate de nuestra cultura es sin dudas el basural, ese vergonzante producido social capaz de agredir todos los sentidos a la vez.

En su perversa deformidad, el basural exige a sus habitantes un razonamiento igual, pues solo una psiquis delirante puede sobrevivir entre la basura.

Dilatando las fosas nasales, uno de estos despojos humanos, recorría aquel laberinto de jirones de vidas ajenas persiguiendo un rastro, un hedor familiar. Al cabo, su pupila curtida descubrió un bulto grande, envuelto en plástico y cinta de embalar. Las moscas zumbaban alrededor y el olor tan penetrante lo caló hasta la náusea. Apenas recompuesto, decidió revelar el contenido, fuera lo que fuese, tomó coraje y con un pedazo de lata oxidada rajó el paquete de punta a punta. Su cara se demudó del espanto. Salió huyendo despavorido de esa bolsa llena de billetes que ya volaban con el viento.



martes, 6 de diciembre de 2022

Solo para entendidos


Está historia diminuta no es para cualquiera, deleitarse en su perfección depende exclusivamente de la capacidad del lector.Un elegido, alguien que destaque por sobre la mediocridad imperante. Vale la pena, es una historia realmente genial. ¿Usted no lo cree así? No se preocupe, es normal.












domingo, 20 de noviembre de 2022

Mina taura

“Ni dios, ni patrón, ni marido.”


Teseo llevaba tiempo metido en el laberinto.

Ariadna se acomodó el pañuelo, sonrió y encendió la mecha.












viernes, 18 de noviembre de 2022

Humo

Se prendió un rubio de puro aburrido, antes había estado fumando unos negros egipcios bastante fuertes. A veces le duraban un suspiro y otras veces se consumían lentamente con la ceniza colgando en equilibrio precario. Cortos, largos, suaves, todos le daban más o menos lo mismo y tenía para elegir, los atados parecían multiplicarse a su alrededor igual que la ridícula preocupación de que algún día se acabarían.

Pitó tan fuerte que hizo crepitar la brasa. Si tuviera voluntad haría algo saludable, lo dejaría ahora mismo. Dios le dió la última calada al rubio, soltó despacio el humo y con dos dedos tiró la colilla lejos.



lunes, 31 de octubre de 2022

Gatillo fácil


En un charco de sangre, el cazador se balanceaba abrazando el cadáver de un joven.

—Era el lobo, yo, yo... Perdón, hijito, me confundí —balbucía con la mirada ausente.

Caperucita y la abuela observaban desde un rincón, por la ventana iluminaba la luna llena.



viernes, 14 de octubre de 2022

Deformación profesional

Llevo años trabajando en una imprenta, allí imprimimos unas pequeñas chequeras con vales en colores pastel que parecen formar parte de algún juego de mesa tipo monopolio.

En cada vale puede leerse "Vale por 1…" seguido de diferentes palabras: alegría, misterio, aburrimiento, accidente, ilusión, amor, sorpresa, problema, milagro, amargura, esperanza y muchas otras. Intercalando los vales más o menos al azar, armamos las chequeras y las enviamos empaquetadas a la sección expedición. Y hasta ahí sabemos de ellas.

¿Si me gusta este trabajo? A veces siento que lo amo o quizás sea el miedo a perderlo, digamos que me acostumbré a la rutina. También hay algún imprevisto, cuando es algo malo me desilusiono, pero tiene sus momentos alegres y si me aburro, nunca falta un pequeño milagro que me devuelva la esperanza.


jueves, 13 de octubre de 2022

Códigos

—Puedo estar acostumbrado al barro, pero ¿desagradecido? ¡Jamás! Así me enseñaron mis padres, Dios los tenga en la gloria. ¿Cómo voy a morder la mano que me dio de comer?

La mano en cuestión —la del granjero —, se acercaba al chiquero, empuñando un cuchillo.