domingo, 20 de noviembre de 2022

Mina taura

“Ni dios, ni patrón, ni marido.”


Teseo llevaba tiempo metido en el laberinto.

Ariadna se acomodó el pañuelo, sonrió y encendió la mecha.












viernes, 18 de noviembre de 2022

Humo

Se prendió un rubio de puro aburrido, antes había estado fumando unos negros egipcios bastante fuertes. A veces le duraban un suspiro y otras veces se consumían lentamente con la ceniza colgando en equilibrio precario. Cortos, largos, suaves, todos le daban más o menos lo mismo y tenía para elegir, los atados parecían multiplicarse a su alrededor igual que la ridícula preocupación de que algún día se acabarían.

Pitó tan fuerte que hizo crepitar la brasa. Si tuviera voluntad haría algo saludable, lo dejaría ahora mismo. Dios le dió la última calada al rubio, soltó despacio el humo y con dos dedos tiró la colilla lejos.



lunes, 31 de octubre de 2022

Gatillo fácil


En un charco de sangre, el cazador se balanceaba abrazando el cadáver de un joven.

—Era el lobo, yo, yo... Perdón, hijito, me confundí —balbucía con la mirada ausente.

Caperucita y la abuela observaban desde un rincón, por la ventana iluminaba la luna llena.



viernes, 14 de octubre de 2022

Deformación profesional

Llevo años trabajando en una imprenta, allí imprimimos unas pequeñas chequeras con vales en colores pastel que parecen formar parte de algún juego de mesa tipo monopolio.

En cada vale puede leerse "Vale por 1…" seguido de diferentes palabras: alegría, misterio, aburrimiento, accidente, ilusión, amor, sorpresa, problema, milagro, amargura, esperanza y muchas otras. Intercalando los vales más o menos al azar, armamos las chequeras y las enviamos empaquetadas a la sección expedición. Y hasta ahí sabemos de ellas.

¿Si me gusta este trabajo? A veces siento que lo amo o quizás sea el miedo a perderlo, digamos que me acostumbré a la rutina. También hay algún imprevisto, cuando es algo malo me desilusiono, pero tiene sus momentos alegres y si me aburro, nunca falta un pequeño milagro que me devuelva la esperanza.


jueves, 13 de octubre de 2022

Códigos

—Puedo estar acostumbrado al barro, pero ¿desagradecido? ¡Jamás! Así me enseñaron mis padres, Dios los tenga en la gloria. ¿Cómo voy a morder la mano que me dio de comer?

La mano en cuestión —la del granjero —, se acercaba al chiquero, empuñando un cuchillo.












Ruidos Nocturnos

Una criada corre desnuda escaleras arriba. Su ama la persigue hecha una furia y varios escalones por detrás aparece apurado el señor de la casa, sujetándose los pantalones con la mano.

La muchacha trepa al altillo desesperada. Ante la idea de ser castigada prefiere saltar al vacío desde el balcón, pero a medio caer empieza a ascender por el aire. La señora llega tan furiosa que decide imitarla. Cae y luego sale volando tras ella. Es el marido quien duda un poco, mira para abajo y al final se decide a saltar para irse con ellas.

En la planta baja de la mansión, cinco personas están sentadas a una mesa de tres patas, rezando tomadas de las manos. Doña Clelia lanza la cabeza hacia atrás con un grito y se bebe un vaso de agua antes de revelarles a los demás la triple tragedia que ocurrió en ese lugar.



viernes, 16 de septiembre de 2022

Maternidad por conveninencia

—Si te sientas sobre mí, te inseminaré por la fuerza y no creo que eso vaya a gustarte, fortachón.
La siseante voz provenía del asiento aparentemente vacío donde el mercenario estaba a punto de sentarse. Era una advertencia insultante anque certera, todos conocían el vigor reproductivo de los günger de Humfi. -
El áspero mercenario imaginó quedar embarazado por esa aberración invisible. Comenzado con la fortísima picazón en los genitales, luego vendrían los mareos por inhalación de hormonas, después le crecerían los pechos y debería soportar el vientre hinchado durante trece semanas hasta que alguno de los orificios de su cuerpo expulsara varias nubecillas gaseosas que  tendrían su mismo aspecto. Cuatro por lo menos serían muy venenosas y tal vez un par tendría poderes de desintegración molecular.

Sopesó la idea de contar con esos angelitos vengadores revoloteando a su alrededor hasta entrada la adolescencia, atacando a cualquiera que representara el mínimo peligro. Lo volverían un mercenario mucho más peligroso, podría cobrar una fortuna por sus servicios. Ya no veía la idea de la maternidad tan vergonzosa.

Esperó a que el transporte militar diera un bandazo para caer sentado sobre el asiento vacío.


¡Volver a la nave nodriza!




viernes, 26 de agosto de 2022

La tentación

El lobo se sintió acosado por primera vez en su vida. Desde el fondo del colectivo la abuelita lo observaba con la boca entreabierta y los ojos ávidos. Al verse descubierta, la anciana se ruborizó y enseguida disimuló mirando por la ventanilla.
El lobo entró en pánico, se suponía que era él quien acechaba. ¿Qué había sido todo eso? Tragó saliva, tomó coraje y volvió a mirarla, la abuelita estaba como hipnotizada con la vista fija entre las patas peludas del animal. El lobo sacudió la cabeza nervioso, había pocos pasajeros y todavía no llegaban al bosque.
Instantes después, lo sobresaltó un suave toque en el hombro. Era una mujer con un bebé que le señalaba algo en el suelo:
—Se te cayó la billetera, flaco.
El lobo la levantó y agradeció juntando las palmas. 
En el asiento del fondo, la vieja no pudo reprimir un gesto de fastidio.


lunes, 15 de agosto de 2022

La kermés

—¡Compre un ticket, caballero! Veo que usted es alguien decidido y valiente, seguro le irá bien en “la catapulta”.

—¿Pero qué “caramba” de juego es este?

—No hace falta experiencia para ganar. Este brazo gigante tiene un sillín aquí y un contrapeso en la otra punta. Gira cada vez más rápido y, en un momento al azar, suelta la carga de golpe. Entonces usted vuela hasta alcanzar aquel maletín lleno de dinero y baja en paracaídas, convertido en millonario, o se estampa violentamente contra el suelo y lo que quede de usted se va en aquella ambulancia.

—¿Y eso es todo? ¿La gloria o la muerte?

El tipo sonríe ofreciéndole su galera.

—O puede dedicarse a vender tickets y lo que lo espera es aquella mujer insoportable y esos cuatro niños.





Son rachas

Un día encontré la suerte,
en un tugurio de mala muerte.
Y otro día,
viceversa.











viernes, 5 de agosto de 2022

Charlatana

Cuando incorporó al espíritu, Clelia, la médium, contrajo el rostro en una mueca imposible. Ahora se movía por el cuarto encorvada como una anciana. Una voz cascada agitó su garganta:

―¡Oh, muchacho—señaló al joven con un dedo retorcido —, una muerte horrible te espera!

Después rió a carcajadas y cayó al suelo convulsionando.

Clelia se recuperó ignorándolo todo. El joven cliente estaba blanco y sollozando le relató el espantoso suceso. Ella bebió un poco de agua y después lo tranquilizó:

―¿Una vieja achacada? —Sonrió condescendiente —. Es el espíritu de la gitana. Tranquilo, nene, esa no pegaba una cuando estaba viva y en el más allá sigue siendo igual de incompetente.


domingo, 24 de julio de 2022

Flora

Venía todas las noches a visitarme, cuando yo salía a fumar al balcón. Hace días que fumo solo y rebusco ansioso en los tejados vecinos. Es por eso que no he vuelto a escribir, es por eso que intento concentrarme en asuntos más urgentes, rutinarios, aburridos, pero dejo la ventana abierta por las dudas.

Casi he conseguido olvidarme de ella cuando mi alma acusa un rasguño leve, un ronronear travieso y el cosquilleo de unos bigotes en mi oreja.

¡A escribir, mi inspiración ha vuelto! Igual que una gata caprichosa, siempre aparece cuando dejo de buscarla.







martes, 19 de julio de 2022

Última ratio

Los dos cerebros artificiales más evolucionados de aquella sociedad confrontaban sofisticados argumentos a fin de definir cuál de ellos debía asumir el poder. 

Ante la inesperada paridad de criterios, uno de los androides tomó un palo y destruyó la cabeza de su rival a garrotazos.











domingo, 17 de julio de 2022

Arica/Cultura globalizada

Empuñando una pistola en cada mano, Toretto grita:

—¡Esto es Brasil!

Mi niño imita la pose, apunta a la pantalla sus deditos y retruca:

—¡Esto es Arica!


martes, 12 de julio de 2022

Santos y demonios


"Yo soy Dios y vos sos el Diablo”, eso repiten los dos desde el principio de los tiempos.

Y procuran la destrucción del otro. En el medio de esa guerra estamos nosotros, los desamparados, las víctimas, los muertos, los que nunca sabremos cuál es cuál.