miércoles, 16 de mayo de 2018

Chicago

Joey presentía que había talento en sus manos.
Su profesor cuenta que era un prodigio tocando el piano. Un genio precoz como nunca había visto antes.
En el barrio de Riverdale, practicar piano era como llevar un cartel en la espalda que dijera: "Patéame".
Así aprendió a pelear, para que los bravucones no se metieran con él.
Riña tras riña olvidó el piano y hoy quiebra pulgares para un conocido prestamista local.













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lunes, 14 de mayo de 2018

Mea culpa



El primo grande es nuestro héroe. Prepara el fuego sobre la tierra, como se hace en el campo.
Salto sobre las brasas sin quemarme, para admiración de los primos chicos. Una, dos, tres veces. Detiene el cuarto salto un coscorrón del primo grande.
—¡Si seguís jodiendo con el fuego te vas a mear en la cama, pendejo!
Miro la mancha oscura creciendo en mi entrepierna. Risas, vergüenza, dedos acusadores...
Y mi esposa, que me despierta enfurecida y mojada.


domingo, 13 de mayo de 2018

Gitana

—¡Hala, niña! Por cinco monea's leeré tu fortuna en la palma e' tu mano.
—Solo tengo dos, Madame.
—Dáme tu mano y siéntate. Tendrá' una vida mediocre, atendiendo a tu' crío' y a tu marío hasta que crezcan uno', se muera el otro y tu envejezca' sola y olvida'. ¡Er que sigue!


sábado, 12 de mayo de 2018

El milagro

Les ofreció una única visión maravillosa y todos aceptaron entusiasmados. Nunca Imaginaron que el resto de sus vidas se tornaría insoportablemente gris.

viernes, 11 de mayo de 2018

La prueba

— Alá lo acompañe, noble mercader. Mi amo, el califa, solicita la cesión de su hija para servir en su harén. Dada la repercusión de su belleza y su juventud, ofrece veinte piezas de oro si acepta el trato.
— ¿Como te atreves, insolente? Mi pequeña es la luz de mis ojos y la alegría de mi corazón. Tu oferta es insultante, mensajero.
— Pido disculpas señor, quizás aceptaría cien piezas. El califa las pagaría con gusto.
El mercader explotó furioso.
— ¡Ni cien ni doscientas, perro! Es mi única hija, ¿no puedes entenderlo?
— Lamento la molestias y emprendo mi regreso implorando su disculpa.
Al volverse, el sencillo mozo percibió un cambio en el tono.
— Aunque... quinientas piezas sería un trato razonable...
— En ese caso, señor, que preparen su ajuar. Mañana al mediodía regresaré a buscarla con el pago.
El sol del amanecer iluminó el cofre en la tienda vacía de la joven. Adentro, el codicioso comerciante encontró esta nota:
“ Ahora usted sabe que ha perdido quinientas piezas de oro y yo sé que mi amor es invaluable.”

El extraño

Vio al extraño por primera vez hace diez años, en la penumbra de una disco. 
Un desconocido de extrañas facciones trataba de decirle algo con gestos a través de la pista.
Dos años después, cuando volvió a verlo en el subterráneo, lo ignoró.

Desde ese episodio, el extraño se le apareció más frecuentemente. Siempre a la distancia mezclado con la multitud, urgido por hablarle.
A veces, fingía no verlo y otras intentó devolverle los gestos, pero sólo logró llamar la atención del gentío que no parecía verlo.
Los últimos meses fueron insoportables. El extraño aparecía todo el tiempo con esa angustiante gestualidad y sus labios sin sonido, poniendo a prueba su cordura. Se estaba volviendo loco, veía al sujeto en todas partes. Tenía que remediarlo y como los locos hacen locuras, se clavó un punzón en los ojos.
Llegó al hospital ciego y herido pero muy, muy tranquilo.
Luego de sedantes y curaciones, despertó a sus plácidas tinieblas en la habitación del ala psiquiátrica.
Una voz amable lo recibió:
—Señor Quijano, por suerte, las lesiones que te has causado no han tenido consecuencias graves. Solo has perdido la vista. Y ahora, mi querido cieguito, voy  a encargarme de tus oídos.


jueves, 10 de mayo de 2018

El negocio

—Señor león del circo, ¿por qué lo hizo?

—Era absolutamente necesario.

—¿Usted odiaba al domador? ¿Él lo había maltratado?

—De ninguna manera, éramos buenos compañeros de trabajo. Lamentablemente, era mi deber a hacer lo que hice.

—¿Podría explicarle a la audiencia?

— Verá, el clásico de meter la cabeza entre las fauces del león está ya muy visto, tanto que ni necesito explicarlo. Pero para que el número conserve su atractivo, debe entrañar algún riesgo, ¿no cree?

miércoles, 9 de mayo de 2018

La cosecha

—Apá, ¿no crees que descuidamos la parcela azul? La plaga está comiéndose todo. Mejor terminamos con ella ahora.
—Aprende esta lección, muchacho. Ciertas plagas no pueden eliminarse sin alterar la cadena ecológica. Ya verás como se elimina por sí sola.
— No va a dejarnos nada, pá.
— Paciencia, así pasa siempre m`hijito. Cuando los terrícolas se autoeliminen llegará el tiempo de nuestra cosecha.


martes, 8 de mayo de 2018

Salir de la cueva

—Cubríos a mi espalda, fiel escudero. Exterminaré al infame dragón así me cueste la vida.
—¡No mi señor! Permitid que sea yo quien lo enfrente primero —le dijo con mirada suplicante.
La voz del dragón interrumpió su discusión.
—Amables caballeros, ¿Que os hace pensar que es buena idea morir incinerados por mis flamas?
El caballero respondió:
—Lo hago para demostrar mi valía y para ganar la mano de la princesa.
—¿Acaso habéis visto a la princesa alguna vez?
—Bueno, no, pero también me haría heredero al trono y...

—Os traería innumerables responsabilidades y problemas. ¿No sois ya lo suficientemente rico como para vivir feliz? Además he visto las miradas entre tú y tu escudero. Ahí hay algo más...
—¡Nos habéis pillado señor sabelotodo! —contestó el caballero ya cansado— ¿Y eso qué más da? ...lo nuestro es imposible.
—¿Y os decís valiente? El valiente defiende su amor, no mata por avaricia. —El caballero miró al escudero avergonzado.— Más os valdría a ambos salir de esta cueva y vivir felices en vuestro castillo sin dejaros llevar por la envidia ajena.
Se fueron de la mano comentando lo extraño que resultaba que un monstruo conociera tan bien la condición humana.
—Esta primavera cumpliré novecientos años —suspiró el dragón.



domingo, 6 de mayo de 2018

El monito

Bajó del coche y soltó el maletí­n.
Colgó el sombrero y el paraguas. Se quitó los auriculares y los lentes, apoyó el celular, las llaves, la billetera. Se sacó el reloj, el anillo, la cadena y un arete.
Se descalzó, se desnudó por completo.
Más trabajo le costó arrancarse la religión y la ciencia, la técnica, el arte.
Convertido así en un completo animal, se metió en su madriguera a descansar, hasta las siete en punto.



viernes, 4 de mayo de 2018

Fluir del amor

Se levanta con el sol y lleva su canoa al medio del río. Allí deposita sus besos sobre la corriente.
Nunca tendrá el valor de confesarle su amor pero sabe que, al amanecer, ella se baña río abajo
.


En el fondo

"A la cueva debes entrar, si al dragón quieres enfrentar."

Soy valiente. Entraré, mataré al dragón y ganaré el corazón de la princesa.
...
El aire está un poco raro aquí dentro, aunque mis ojos se acostumbran rápido a la oscuridad.
...
Apoco de andar, la cueva se va estrechando, debo encorvarme primero y después seguir a cuatro patas.
La cota de malla funciona muy bien contra los raspones, es como una segunda piel, pero el cuerpo se siente raro y sudo como un animal.
...
Estoy reptando sobre mis manos y tengo la garganta seca. ¡Atención! Algo se movió delante de mí, vi su reflejo.
Ahora la cueva se ensancha, el piso está cubierto de huesos.
...
Es la hora de atacar. Pienso en la princesa y me lanzo gritando feroz.
De mi grito, sale una llamarada roja que ilumina el espejo en el fondo de la cueva.
¡Horror! Yo soy el dragón.


jueves, 3 de mayo de 2018

La lid

Un astuto demonio puso la espada plateada en su mano y le dijo:
—Toma la espada de la discordia, su punta envenenada garantiza tu victoria
Su rival recibió de un arcángel el escudo dorado:
— Confía en el escudo de la humildad, pues nada puede atravesarlo.
—¡Salve, César, quienes van a morir te saludan!
¡Clang!


miércoles, 2 de mayo de 2018

Zoo Lógico

—Tu emboscada falló. Perdiste la apuesta y ahora pagarás con tu vida —dijo el león.
—Pido clemencia gran soberano, no debí creen en las palabras de la jirafa. Ella me dijo que si no atacaba por sorpresa, tu numeroso ejército nos arrasaría.
—Oh, las hienas y sus insolentes calumnias... Todo mundo sabe que las jirafas no hablan.


martes, 1 de mayo de 2018

Naufragios y naufragios

En la isla estaba al borde de la desesperación y el suicidio. 
No es que lo hubiera pasado peor de lo esperable, de hecho al final había logrado cierta comodidad, pero nada le parecía peor que esa vida salvaje, ajena a toda civilización. 
Su aislamiento terminó el día en que apareció un barco de rescate.
Al volver, los primeros análisis de rigor le detectaron cáncer avanzado. 

Pasó sus últimas semanas en quimioterapia, añorando la sencilla vida del náufrago.