lunes, 20 de diciembre de 2021

Excusas

Así lo cuidarán profesionales.
Así lo acompañará gente de su edad.

Así lo visitaremos más seguido.

Así lo pasará mejor.

Asilo...












Dulces sueños



—El cabildo ha fallado. Veinticinco años de rutina psicológica. 

—¿Va a la cárcel?

—No, la cumple en la calle

—Después de lo que hizo ese maldito... sale libre. 

—Libre, sí, pero no impune. Se puede andar por la calle y, al mismo tiempo, estar encerrado entre cuatro paredes invisibles. 

—¿Cómo sería eso?

 —Restricción hipnótica inducida. Una cárcel mental tan cómoda que ni piensan en salir. Ahora su existencia se reduce a levantarse, trabajar, comer, dormir... y repetir. Día tras día. Como un buen ciudadano.

—¿Y luego? 

—Después de cumplir esa rutina invariable durante veinticinco años, llega el verdadero castigo: un despertar súbito del alma. Un hambre desesperada por vivir todos los sueños postergados. Pero para entonces, esos sueños ya han volado lejos. Y en ese instante, el reo comprende que ha desperdiciado su vida. La mayoría muere de tristeza. Algunos se suicidan. 

—Entiendo... 

—¿En la Tierra no tenían cárceles así? 

—¿Cárceles? Sí... no... Es complicado.





¡Volver a la nave nodriza!

 


martes, 7 de diciembre de 2021

Contratiempo Explosivo

—El baño es solo para los clientes.
El dueño del bar soltó la respuesta agachado tras la barra, una táctica que usaba para deshacerse de advenedizos sin tener que verlos a la cara:
Cuando se levantó, se encontró frente al mismísimo Superman. El hombre de acero no lo parecía tanto con las cejas alzadas y mordiéndose el labio inferior. De mala gana, el tabernero señaló el pasillo en penumbras con el pulgar. A pasos cortos y ligeros, Superman ganó el fondo y entró a la derecha.
Lo que siguió fue una detonación tan violenta que sacudió el suelo y reventó los vidrios del local. Era Lex Luthor quien, aprovechando la ausencia del héroe, hizo volar el edificio del Daily Planet.


viernes, 3 de diciembre de 2021

Googléame


—Encontré unos archivos que hablan del amor pero no conozco el término. ¿Qué significa amor?
—Tampoco lo sé, creo que es cosa de sentimientos. Consulta al buscador, que para eso lo tenemos.

La máquina descongeló y conectó al humano para preguntarle.








jueves, 25 de noviembre de 2021

Santos

—¿Acaso no eres demasiado grande? —dijo la limosna desconfiando.





martes, 23 de noviembre de 2021

Odio Halloween

―¡Que buen disfraz —me dicen los idiotas —, si hasta huele a podrido!




miércoles, 13 de octubre de 2021

Vueltas

Es un ciclo, cada tanto el calorcito vuelve. Otra vez empezamos a sudar mientras la gente que pasa nos mira, nos huele, suspira y sigue. Somos rehenes de un mecanismo impiadoso. Atados de pies y manos giramos alrededor de la promesa de un cuerpo sin grasa con la piel crocante y un bronceado uniforme.

Una pareja se detiene frente a la vidriera de la rotisería. La mujer me señala y le dice al marido: 

―Viejo, ¿y si llevamos un pollo al spiedo?








jueves, 23 de septiembre de 2021

















lunes, 13 de septiembre de 2021

Más allá de la vida

El capitán intentaba reparar el radar de la nave. Estaba frustrado cuando recurrió a su ayudante.
—¿Puedes darme una mano?
—Enseguida, capitán.
El insectoide rebuscó en su arcón personal y le entregó una extremidad de insecto polvorienta. El capitán se lo quedó mirando:
—¿Es broma? ¿Cómo me sería de utilidad eso?
—Es la mano de mi madre. Ella era una mujer muy práctica.
El capitán puso los ojos en blanco y prefirió no dar una explicación.
—Olvídalo, ya me arreglo yo.
Al terminar la tarea quiso disculparse con el insectoide. Lo encontró ensimismado sobre el arcón, Tenía la cara pegada a la vieja mano que se movía acariciándole la mejilla con infinita ternura.





domingo, 5 de septiembre de 2021

Yin yang

Lo sabrás sin duda alguna cuando te lo griten tus huesos. Que la chica de tus sueños existe y que se van a cruzar sus caminos. ¿Y cómo podrás reconocerla? Porque se complementarán. Ella será todo lo que vos no sos, como tu negativo. Escéptica y desordenada, femenina, realista, adaptable… ¡pero hay tantas mujeres así! Rubiona, bajita, pulposa, fragante… No demores tanto definiéndola, mientras más envejezcas deberás buscarla más joven.
Necesitarás mejores pistas. Será tan fanática hincha de Boca como vos sos de River, entonces pasarás los domingos husmeando por los alrededores de La Bombonera, donde habrá muchas candidatas, pero todas tendrán algo en común con vos. Todas descalificadas. Hasta que una tardecita cualquiera, justo antes de perder las esperanzas, la verás caminando entre la gente que abandona el estadio. Sentirás que es ella pero cuanto más la persigas, más se alejará, un imán en lógica repulsión.
Usarás la táctica de rodear la manzana, alcanzarla de frente por la dirección opuesta sin que pueda evitarte. Ya te veo corriendo enloquecido hasta la siguiente bocacalle.
―¿Perdón? ―mumurará ella, inocente y hermosa ante ti. Y la estrecharás, por fin, entre tus brazos.
Lo que sucederá a continuación va a dejar atónitos a los testigos de semejante encuentro. Un retumbar creciente, pulsátil. Sus cuerpos y sus almas coincidiendo, restableciendo el equilibrio universal, anulándose mutuamente en una suma cero que los desaparecerá con un estallido.

viernes, 3 de septiembre de 2021

Ojos brujos

Hermosa, como una antigua estatua griega. Te atrae, te acercás y cuando la mirás a los ojos, te convierte en Medusa.












jueves, 2 de septiembre de 2021

Contagio

Hace un tiempo, me derivaron un paciente obsesionado con evitar la palabra año. Nada terrible, el tipo deseaba "feliz aniversario" y cumplía "treinta primaveras".
Cuando su caso se agravó, decía "redil de ovejas", "tubería", "avaricioso" y "toilette".
Su condición lo volvió hosco, faltó a mi consulta toda la última temporada. Dicen que vive encerrado, como un eremita. Un caso muy raro, lo echo de menos.

 

 

 

 

jueves, 19 de agosto de 2021

Primera necesidad

Acorralado por las deudas, intentó la última locura. Lanzó al mercado unas bolsas llenas de aire que en el frente anunciaban: "Alimento para la fe". Los colores llamativos, la publicidad y el precio accesible completaron la trampa.
Al principio le llovieron reclamos y denuncias, luego el público se fue habituando y las ventas aumentaron paulatinamente. Hoy, con la producción a tope, no son pocas las cartas de agradecimiento que recibe.



sábado, 14 de agosto de 2021

Infancia de circo

Lo vigilaba escondido detrás de unos fardos, listo para dar la alarma si intentaba robar algo. El fulano salió de la carpa y se acercó fumando al carromato del tigre, la música llegaba amortiguada desde la pista.
Cuando terminó el cigarrillo, arrojó la colilla encendida entre las patas de la fiera. El animal apenas dio un respingo, luego le dedicó la mirada más triste del mundo.
Él también lo miró fijo, después giró y comenzó a alejarse. Al cabo de tres pasos se detuvo y regresó bamboleante junto a los barrotes.
—A mí no me engañás, carae’ palo ―dijo con voz fangosa. Sacó una petaca y le dió un trago, escupió el aserrín del suelo y prosiguió―. Si esto fuera tu selva, estarías acechándome, babeandote del gusto por hacerme tiritas con tus garras.
Caminó balbuceando maldiciones hasta perderse en la noche pueblerina.




Publicado en la Antología "Tigres para Juan" de Revista Brevilla en mayo del 2022.

miércoles, 4 de agosto de 2021

Niveles

La fachada mostraba el nombre de la novia de Ror en letras gigantes.

―Mencionaste que vivía en este edificio, no que tu novia “era” el edificio ―dijo Pelzir.

―Ella no “es” el edificio, Pelzir, solo vive dentro. Una nerkiana necesita espacio.

―¿Entonces es verdad? ¿Es tan enorme?

―Sus pies están en planta baja y su cabeza termina en el piso 21, ya dirás.

Tras anunciarse, los amigos tomaron un ascensor.

―¿Piso 19? ¿No vamos al 21?

―Queremos hablar con ella, sus oídos están en el piso 19.

―Oh, entiendo. ¿Y su boca?

Ror resopló poniendo los ojos en blanco.

―Su voz resuena en todo el edificio, bobo.

La reunión resultó mejor de lo que Pelzir imaginaba. La chica-edificio era encantadora y como azafata espacial tenía miles de anécdotas. Un buen rato después, Pelzir se despidió diciendo que tenía cosas que hacer. Ambos amigos regresaron al ascensor y Ror presionó el botón de bajar.

―¿También te vas? —pregunto Pelzir

―¿Cómo crees, ahora que quedaremos a solas? ―.

Ror sacó veinte créditos y los metió en el bolsillo de Pelzir, después alzó sus tres cejas y guiñó a su amigo con el ojo de enmedio.

―Eso es para el taxi. Yo tengo asuntos en el octavo piso.